Real Academia de Farmacia de Cataluña

ca  es

Patrimonio

La Farmacia del antiguo Hospital de la Santa Creu

La farmacia de los años veinte del siglo pasado, aún en pleno funcionamiento

El 16 de mayo de 1955, el Ayuntamiento de Barcelona cedió el local (con los objetos conservados) de lo que fue la botica o despacho del farmacéutico de la antigua farmacia del Hospital de la Santa Cruz para sede de la Reial Acadèmia de Farmàcia de Barcelona (de Cataluña desde 1992), y, el mismo año, el 5 de noviembre, la Diputación Provincial de Barcelona hizo cesión del local adyacente, también dependencias de la antigua farmacia, para sala de sesiones, biblioteca y oficinas.

La Reial Acadèmia de Farmàcia de Catalunya conserva hoy con gran esmero, tanto el espacio como el mobiliario y recipientes de la parte más noble de la antigua botica, la “farmacia”, como se dice normalmente, estancia que fue el despacho del farmacéutico, presidida por el gran ventanal que da al patio, con la gran reja de estilo renacentista que data del 1696. En la parte inferior de esta reja se encuentra una abertura diseñada para facilitar la dispensación de los medicamentos a los que los distribuían a las difrentes dependencias del centro hospitalario.

Caja para drogas vegetales. Siglo XVIII.

Este espacio de la farmacia conserva en su interior una notable estantería con armarios de alrededor del 1800, con una colección de ciento sesenta y dos botes de apotecario de diferentes estilos y épocas y cuarenta y cuatro cajas de madera del siglo XVIII, con decoraciones doradas y policromadas, para poder guardar drogas vegetales.

Dentro del conjunto de botes de cerámica se encuentran: dos de color azul “regalados” del siglo XVI, ciento tres de los conocidos con el nombre de botes “de Escornalbou”, con una decoración en la que predominan los motivos vegetales y diversos animales, unas veces conejos y otras pájaros, catorce orzas del mismo estilo y procedencia, treinta y siete botes de color azul con fajas o cintas con decoración en la que predominan las flores, los elementos arquitectónicos y esporádicamente escudos entre los que destacan el escudo de la ciudad de Barcelona, el de la orden de la Merced, y el de la orden del Carmelo. Completan la colección cinco botes de influencia francesa con motivos rameados y tres botes y una orza con decoración policroma en amarillo, ocre, y verde manganeso.

Bote del siglo XVI, de los llamados “regalados”.

Bote y orza de Escornalbou. Siglo XVII

Bote de fajas y cintas. Siglo XVIII.

Aún hoy en día, a la izquierda del ventanal que da al patio podemos encontrar un armario donde se conservan la casilla o compartimientos en los que los médicos dejaban las recetas para su posterior elaboración en la farmacia. En estos compartimientos podemos ver, grabados a fuego, nombres míticos de la Medicina Catalana como: Barraquer, Pi y Sunyer, Esquerdo, Joan Rull y Bartomeu Robert.

Una parte del espacio de la planta baja del ala del claustro, donde estaban las dependencias de la farmacia con las salas para la preparación de los medicamentos, está ocupada actualmente por la sala de actos, la biblioteca y los servicios de secretaría de la Reial Acadèmia de Farmàcia de Catalunya.